No hay mucho que contar. Hoy hizo calor y la temperatura subió como a 5°C, la nieve se derritió y había un charquero en grande. Salí a caminar con la perrita, y llevé el carrito para ponerla ahí para cruzar la calle, sin que se le enlodaran las patas.
Durante todo el día seguí muy bien mi plan alimenticio, y apunté todo. Estaba muy satisfecha de mi hazaña, pero en la clase que voy, alguien llevó chiclosos, y una vez que me comí uno, tuve que tomar otro, y otro, y para rematar con broche de oro, ya que perdí el control, llegando a la casa me comí una rebanada de pan. Estoy disgustada conmigo misma.
Hoy llegué tarde a la clase, porque , tomé una siesta, y puse la alarma para despertar a cierta hora, pero cuando sonó, pensé que era de mañana, y me dije, ¿Qué quiero levantada a las horas de la madrugada? Así es, que apagué el radio y me volví a dormir. Cuando me despabilé ya faltaban sólos cinco minutos para la clase, y en lo que me arreglé fueron diez, y llegué media hora tarde. El resto de la clase estaba haciendo un examen. Se me hizo fácil. Me alegro que estoy repitiendo el curso, pues muchas cosas ya se me habían olvidado.
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