Estoy hasta las manitas de correos de auto estima, ancianidad, la cercanía de la muerte, consejos de como vivir mi vida, ser positiva, amable y cariñosa con todos los seres, animados e inanimados, etc, etc.
Estoy segura que las personas que me los mandan tienen buenas intenciones, pero como ya dije con anterioridad, el camino para el infierno está pavimentado con buenas intenciones.
A mis años, soy sesentona, o si quieren que se oiga más "sexy" soy sexagenaria, y para éstas alturas, estoy para dar consejos no para tomarlos, no importa quien sea el autor, Cohelo, Samaniego, García Márquez, o que tan bello, lindo, y genial sea el contenido del correo, la mera verdad, que encuentro todo eso muy molesto.
Si leyera todos los correos de como mejorar mi vida y mi disposición, no tendría tiempo para nada. De pilón, muchos de los correos que recibo son del año del caldo con información que ya no tiene relevancia.
También recibo un sin número de correos religiosos, que si la Virgen de Guadalupe, que si Dios me protege, claro, a condición de que reenvíe el correo,que si diosito santo sí sabe lo que necesito, y por eso no me da lo que pido.
Y luego los referentes a la salud, como prevenir el cáncer, embolias y alta presión, todos los correos con una lista de síntomas, que si uno , estaba sano cuando empezó a ver el correo, al terminar de leer cosas tan alarmantes, se siente uno falto de respiración, piquetes por dondequiera, las piernas fallan, el estómago gruñe, y lo único que puede uno hacer, es, irse a tirar de patas en el próximo diván.
¡ Ya basta! no quiero más, ¿Pero como decirle a "mis benefactores" que ya no quiero recibir ésos correos que con todos sus años me mandaron? ¡Se ofenderían! Ellos que sólo se preocupan por mi espíritu en el ocaso de mi vida , y que por el número de correos que me mandan, me imagino, que me han de ver muy cerca de dar mi última boqueada y estirar la pata, casi a punto de recibir la extrema unción y los santos óleos, y temen que me voy sin preparación para el más allá. ¡ Derechito al infierno, con todo y zapatos, como me solían amenazar las monjas, porque no hacía " los nueve viernes primeros" como el 99% de las alumnas del colegio lo hacían.
1 comentario:
Sigo disgustada. Todos los día sin faltar, recibo como 25 correos re-enviados de las mismas personas. Pero ni una sóla palabra personal.
Muchas veces les respondo con comentarios acerca de los correos, pero ellos ni pío. Me ignoran por completo. Como que su misión en la tierra, es el de recibir y reenviar correos, según esto de" buena vibra".
Pero todo el tiempo que desperdician leyendo y mandado correos lo podían utilizar, en escribir unas cuantas palabras personales. ¡Cómo estás? Estoy bien. El día está hoy muy bonito. Me me torcí un píe. Hoy hice hice un pastel.. o lo que sea, no ese montón de correos inútiles. Grrr
Soy yo Minervita
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